Cómo preparar un vídeo corporativo antes de solicitar un presupuesto
La realización de un vídeo corporativo no empieza el día del rodaje. Antes de coger la cámara, es necesario comprender qué es lo que el vídeo debe explicar, a quién va dirigido y cómo lo va a utilizar la empresa.
No es necesario tenerlo todo decidido antes de ponerse en contacto con una productora, pero es útil llegar con algunas ideas claras. Esto ayuda a definir mejor el formato, ajustar el presupuesto y evitar que el vídeo acabe siendo demasiado genérico.
Un vídeo corporativo puede utilizarse para presentar una empresa, explicar una forma de trabajar, generar confianza, mostrar al equipo o proporcionar un contenido estable para la página web, las redes sociales o las presentaciones empresariales. Sin embargo, para que funcione, debe tener un objetivo claro.
Define qué quieres conseguir con el vídeo
La primera pregunta es: ¿por qué quieres hacer este vídeo?
Puede parecer obvio, pero a menudo una empresa sabe que necesita un vídeo, pero no tiene del todo claro qué papel debe desempeñar. No es lo mismo querer dar a conocer la empresa que presentar un nuevo servicio, atraer clientes, mostrar las instalaciones o explicar un proyecto específico.
Antes de solicitar un presupuesto, es recomendable definir un objetivo principal. Por ejemplo:
- ¿Quiere presentar la empresa a nuevos clientes?
- ¿Quieres explicar cómo trabajas?
- ¿Quiere mejorar la imagen de su sitio web?
- ¿Quiere un vídeo para las redes sociales?
- ¿Quieres reforzar una presentación empresarial?
Tener claro este objetivo ayuda a decidir el tono, la duración, las imágenes y la estructura del vídeo.
Piensa en a quién va dirigido
Un vídeo corporativo no debe crearse pensando solo en la empresa, sino sobre todo en quién lo va a ver.
El público puede ser muy diferente según el caso: clientes, instituciones, empresas, posibles colaboradores, empleados, asistentes a una feria o personas que visitan la página web por primera vez.
Este público determinará el lenguaje y el tipo de información que hay que proporcionar. Si el vídeo va dirigido a clientes que aún no están familiarizados con la empresa, habrá que explicar las cosas de forma clara y accesible. Si va dirigido a un público más técnico, quizá haya que hacer más hincapié en los procesos, los equipos o la experiencia.
Pensar en el espectador ayuda a evitar un error común: querer explicarlo todo desde el punto de vista interno de la empresa. Un buen vídeo corporativo debe responder a la pregunta que se hace el espectador: «¿Por qué debería interesarme esta empresa?».
Elige el mensaje principal
Un vídeo corporativo no puede explicarlo absolutamente todo. Si intenta incluir demasiadas ideas, es probable que pierda su impacto.
Por eso es importante definir un mensaje principal. En otras palabras, la idea que el espectador debe recordar cuando termine el vídeo.
Podría ser una forma de trabajar, una especialización, una trayectoria, una perspectiva única, un compromiso con la zona, una capacidad técnica o una combinación de experiencia y un toque personal.
La pregunta útil sería: ¿qué idea queremos que quede clara después de ver el vídeo?
A partir de ahí, la productora puede ayudar a organizar la narrativa, decidir qué material grabar y crear una pieza más coherente.
Decidir dónde se publicará
La plataforma en la que se publicará el vídeo también es importante. No es lo mismo crear un vídeo para la página de inicio de un sitio web que preparar uno para LinkedIn, Instagram, una pantalla en una feria o una presentación empresarial.
Si el vídeo es para la web, puede tener un ritmo más lento y explicar la empresa con algo más de detalle. Si es para redes sociales, quizá haya que hacer versiones más cortas, con subtítulos y adaptadas a formatos verticales o cuadrados.
Por este motivo, antes de empezar a grabar, vale la pena plantearse si solo se necesita una pieza principal o si también se necesitarán adaptaciones.
De una misma sesión de rodaje pueden obtenerse diferentes materiales: un vídeo principal, clips cortos, fragmentos para redes sociales, fotografías o pequeños recursos para campañas. Pero esto debe planificarse con antelación, no después de que se haya realizado la sesión.
Prepara a las personas y los espacios
Un vídeo corporativo suele mostrar personas, espacios y procesos reales de la empresa. Por eso es útil pensar de antemano en lo que podría aparecer ante la cámara.
No es necesario mostrarlo todo. Debes elegir lo que mejor ayude a explicar la empresa: el equipo, las instalaciones, una reunión, un proceso de trabajo, el servicio de atención al cliente, un producto o un espacio representativo.
También hay que decidir si habrá entrevistas o si el vídeo utilizará una voz en off, texto y música. Las entrevistas pueden aportar un toque personal y credibilidad, pero no siempre son necesarias. Una voz en off puede ayudar a estructurar el mensaje, especialmente cuando se quiere mantener un control estricto sobre la narrativa.
Antes de la filmación, también es recomendable preparar las localizaciones: comprueba el fondo, evita elementos que distraigan y asegúrate de que las personas involucradas sepan cuándo y cómo van a participar.
Sé claro sobre los materiales que puedes proporcionar
La productora puede trabajar de forma más eficaz si dispone de algunos materiales preliminares. No es necesario un dossier completo, pero resulta útil compartir información básica de la empresa: página web, logotipo, colores corporativos, textos introductorios, ejemplos de vídeos que te gusten o referencias visuales.
Estos materiales ayudan a comprender el tono, la identidad y el tipo de vídeo que quieres crear.
También es útil indicar si el vídeo necesitará subtítulos, gráficos, datos, logotipos, créditos finales o versiones en diferentes idiomas.






