Un vídeo corporativo sirve para explicar quiénes sois, a qué os dedicáis y cómo trabajáis. Se trata de una pieza audiovisual diseñada para presentar una empresa, un equipo, unas instalaciones, un servicio o un proceso de trabajo mediante un lenguaje claro y visual que sea coherente con la marca.
En Zeba, creamos vídeos corporativos para empresas, instituciones y proyectos que necesitan mejorar su comunicación. Nos esforzamos por garantizar que cada vídeo corporativo tenga un objetivo concreto: presentar la empresa, generar confianza, explicar su valor, respaldar una iniciativa comercial o ayudar a comunicar una nueva etapa.
Un vídeo corporativo no debe limitarse a ser un simple vídeo bonito. Debe tener una idea clara, una estructura bien organizada y una relación directa con los objetivos de comunicación de la empresa. Se puede utilizar en la web, en presentaciones empresariales, en ferias, en reuniones internas, en las redes sociales o como parte de una campaña de comunicación.
Antes de comenzar la producción de un vídeo corporativo, definimos qué debe explicar el vídeo, a quién va dirigido y cómo se va a utilizar. Un vídeo para presentar una empresa en la página web no es lo mismo que un vídeo institucional, un vídeo para una feria comercial o contenido diseñado para LinkedIn.
A partir de la sesión informativa, desarrollamos el enfoque narrativo, el guion o el storyboard, el plan de rodaje, las localizaciones, las entrevistas y el material de archivo necesario. El objetivo es crear una narrativa clara, libre de artificios innecesarios, con imágenes que sean coherentes con la identidad de la empresa.
Durante el rodaje, capturamos personas, espacios, procesos, detalles y situaciones laborales reales. En la fase de edición, montamos el vídeo final incorporando montaje, gráficos, música, etalonaje, procesamiento de sonido y adaptaciones según los canales en los que se vaya a publicar.
Como productora audiovisual corporativa, también podemos crear versiones derivadas a partir de la misma grabación: vídeos cortos para redes sociales, adaptaciones en formato vertical, fragmentos para presentaciones, material interno o contenidos a medida para campañas.


Antes de realizar un vídeo corporativo, conviene definir qué es lo que se quiere conseguir. ¿Queremos presentar la empresa en su conjunto? ¿Explicar un servicio? ¿Mostrar las instalaciones? ¿Dar voz al equipo? ¿Generar confianza entre los nuevos clientes? ¿Crear un vídeo para la página web o para una campaña concreta?
También es importante saber qué tono debe tener el vídeo corporativo. Puede ser más institucional, más personal, más comercial, más explicativo o más centrado en la marca. Esta decisión determina el guion, el tipo de material de archivo, el ritmo de montaje, si se incluyen entrevistas y cómo se construye el mensaje.
Estas preguntas nos ayudan a evitar vídeos demasiado genéricos. Cuando el objetivo está claramente definido, la producción audiovisual es más precisa y el vídeo corporativo tiene una mayor capacidad para transmitir valor, generar confianza y resultar útil en los distintos canales de comunicación.
